La chaquetita de los primeros instantes.
Una lana que respira, una fibra que protege
Nuestra lana merina está hilada por la hilandería francesa Fonty, distinguida con el sello Entreprise du Patrimoine Vivant. La finura de este hilo —muy superior a la de la lana convencional— no irrita, ni siquiera sobre la piel de un bebé prematuro. Esta fibra resulta ideal para los recién nacidos: abriga regulando de forma natural la temperatura, evacúa la humedad sin sensación de humedecimiento y acompaña al cuerpecito aún inmaduro en su búsqueda de equilibrio térmico. La lana merina absorbe hasta el 30 % de su peso en agua sin que la piel del bebé note la humedad, y sus fibras transpirables dejan circular el aire conservando a la vez el calor. Sus propiedades antibacterianas naturales ayudan a preservar la suavidad de la piel frágil. La elasticidad natural de la merina se adapta al cuerpo del pequeño sin apretarlo nunca, conservando su forma con el paso del tiempo.
Un diseño pensado para la fragilidad
El abotonado en la espalda permite deslizar al bebé en la chaqueta de punto sin manipularlo más de lo necesario: se posa, se cierra, se abrocha. Los botones son de boj. Acabados con remallado: un ensamblaje punto a punto, para terminaciones delicadas. Este montaje a mano garantiza una suavidad total en contacto con las zonas sensibles.
Tricotada en Francia, en series reducidas
Tricotado en Isla de Francia, con trazabilidad total del hilo a la prenda terminada. El punto jersey y el punto de trigo que componen esta chaqueta de punto son mallas flexibles, que acompañan el movimiento sin comprimir.
¿Por qué elegir lana merina para el bebé?
Termorregulación natural
La fibra merina ayuda a mantener una temperatura agradable: abriga al bebé cuando hace fresco, sin agobiarlo cuando sube la temperatura.
Suave y cómoda
Su punto fino y flexible respeta la piel delicada del bebé y ofrece una sensación envolvente, sin picar.
Transpirable
La lana deja circular el aire y ayuda a evacuar la humedad, para el confort del bebé durante todo el día.