En primer lugar, es importante saber que las prendas de lana merina no necesitan lavarse con frecuencia.

Después de cada uso, basta con airearlas simplemente, durante 24-48 horas frente a una ventana o, mejor aún si tiene la posibilidad, secar la ropa al aire libre. La lana conserva su calidad inicial: en contacto con el aire, se limpia por sí sola.

El lavado

Antes que nada, empiece por dar la vuelta a su prenda (el interior hacia fuera).

En lavadora

En lavadora, lave sus prendas de lana a temperatura baja: 30 °C como máximo.

Nuestra lana está tratada Superwash, ha recibido un tratamiento antirretracción que impide el afieltramiento al lavarla. Así puede lavarse en lavadora a 30 °C sin encogerse.

Opte por un programa delicado si su lavadora dispone de un ciclo «flana» o «ropa delicada».

Le aconsejamos un centrifugado a alta velocidad (> 1000 revoluciones/minuto) que tiene la particularidad de pegar la prenda a las paredes del tambor. El agua es así extraída de forma eficaz, su prenda no se mueve y no sufre ningún impacto. Si centrifuga una prenda de lana a velocidad lenta (400 a 600 revoluciones/minuto), la prenda, pesada por el agua, caerá en el tambor. Es entonces cuando corre el riesgo de afieltrarse y formar bolitas.

Se recomienda el uso de una bolsa de lavado o de una funda de almohada, para evitar el roce con otras prendas. Evitará así pelusas y bolitas.

Si no tiene bolsa de lavado, puede utilizar una funda de almohada. Simplemente introduzca cada prenda en una funda.

A mano

Diluya el detergente o un champú suave en agua apenas tibia. Sumerja la prenda y prénsela sin retorcerla, cuidado con no «amasarla» y dañar así las fibras.

Aclare varias veces con agua a la misma temperatura, añadiendo un poco de suavizante en el agua del último aclarado.

El secado

Para el secado, prense la prenda sin retorcerla y colóquela bien plana sobre una toalla para absorber el máximo de agua. Cúbrala con una segunda toalla, enrolle el conjunto y prense de nuevo, después desenrolle y extienda la prenda sobre una toalla para que recupere su forma original.

Para secar correctamente su prenda de merina:

  • No utilice secadora, porque su prenda podría encogerse, se volvería más gruesa, mucho menos elástica y sería menos agradable de llevar;
  • Evite secar su lana merina en una percha: podría estirarse y deformarse con el tiempo;
  • Seque su lana mojada lejos de una fuente de calor: evite por tanto los rayos del sol y los radiadores.

El planchado

El uso de una plancha no es en absoluto necesario: la lana merina es una materia natural cuya principal cualidad es alisarse en contacto con la piel.

Dé la vuelta a la prenda y coloque un paño húmedo encima para no quemar las fibras de la lana. Procure planchar con plancha suave.

¿Con qué frecuencia hay que lavar las prendas de lana merina?

La lana merina no necesita lavarse después de cada uso. Entre dos lavados, basta generalmente con airear la prenda. Esto permite espaciar los lavados y preservar la calidad del punto.

¿Qué detergente elegir para la lana merina?

Elija un detergente suave adaptado a la lana, usado en pequeña cantidad. Permite limpiar la prenda respetando las fibras y la suavidad del punto.

¿Cómo secar una prenda de lana merina?

Después del lavado, devuelva delicadamente a la prenda su forma original y séquela en plano, alejada de cualquier fuente de calor directa. Evite la secadora y el secado en percha.

¿Hay que planchar las prendas de lana merina?

El planchado rara vez es necesario. Si desea planchar una pieza, déle la vuelta, proteja el punto con un paño ligeramente húmedo y utilice una plancha a temperatura suave.